La Selección Nacional de Suecia atraviesa una situación crítica tras confirmarse un brote de virus gripal que ha dejado a 11 futbolistas fuera de combate. Esta emergencia sanitaria ocurre justo antes de su enfrentamiento contra Rumanía, programado para este lunes 5 de octubre en el Arena Nationala de Bucarest, correspondiente a la cuarta jornada del Grupo 4 de la Liga B de la UEFA Nations League.
Ante la magnitud del cuadro de enfermedad, el director técnico Graham Potter se vio en la necesidad de realizar convocatorias de emergencia para poder completar el plantel que viajará a territorio rumano. El problema de salud comenzó a manifestarse con cinco bajas durante el partido del pasado viernes 2 de octubre frente a Bosnia Herzegovina, encuentro en el que el equipo sueco logró un empate 1-1 pese a las condiciones adversas.
Nuevos llamados por emergencia médica
Para cubrir los espacios dejados por los jugadores afectados, el cuerpo técnico integró de manera inmediata a Felix Beijmo, Samuel Dahl, Hugo Bolin, Eric Smith y Ken Sema. Estos futbolistas se unirán al grupo para intentar estabilizar la nómina de cara al compromiso internacional.
La situación de los jugadores afectados presenta distintos niveles de gravedad: mientras que Stroud y Walemark ya abandonaron la concentración tras el empate contra los bosnios, los jugadores Ayari, Nygren y Lagerbielke continúan en proceso de recuperación.
Protocolos de salud en el equipo
El cuerpo médico de la selección sueca ha mantenido un seguimiento estricto para contener el contagio dentro del grupo. A través de un comunicado de prensa, el médico del seleccionado, Jonas Werner, detalló las acciones que se están implementando:
“Estamos tomando todas las medidas posibles para limitar la propagación de la infección y monitoreamos de cerca la salud de los jugadores que se enfermaron”

