La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitió una alerta sanitaria respecto al medicamento montelukast, debido a su posible relación con reacciones neuropsiquiátricas. El fármaco, empleado comúnmente para tratar el asma y la rinitis alérgica, podría provocar alteraciones en el comportamiento, el ánimo y la salud mental de los usuarios.
Según datos del Centro Nacional de Farmacovigilancia y Tecnovigilancia (CENAFyT), entre enero de 2019 y junio de 2026 se registraron 818 notificaciones en México sobre presuntas reacciones adversas vinculadas a este tratamiento. Estas sospechas abarcan desde problemas de ansiedad y trastornos del sueño hasta situaciones críticas como ideación e intentos de suicidio.
Perfil de los reportes y síntomas detectados
Las estadísticas de farmacovigilancia revelan que las mujeres representan el 66% de las notificaciones, mientras que el sector masculino constituye el 33%. En cuanto a la edad, los adultos son el grupo con mayor incidencia, concentrando el 42% de los reportes. Respecto a la naturaleza de los efectos, el 33% se relaciona con el sistema nervioso y el 23% con trastornos psiquiátricos.
Aunque las cifras no confirman una causalidad directa ni permiten determinar la frecuencia exacta de estos efectos debido a la falta de datos sobre el total de pacientes tratados, la autoridad subraya la necesidad de estar alerta. Entre los síntomas que requieren atención médica inmediata se encuentran:
- Agitación y agresividad
- Depresión y cambios de conducta
- Pesadillas y alteraciones del sueño
- Alucinaciones y pensamientos suicidas
Contexto internacional y recomendaciones médicas
Esta advertencia en México coincide con las posturas de organismos extranjeros. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ya incluye una advertencia destacada sobre los riesgos neuropsiquiátricos graves, mientras que la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha solicitado reforzar la información sobre síntomas como la ansiedad y la depresión asociados a este fármaco.
Ante esta situación, las autoridades sanitarias recomiendan a los pacientes no suspender el tratamiento de forma abrupta ni automedicarse, sino consultar de inmediato a su médico ante cualquier cambio inusual en su estado emocional o comportamiento. Se enfatiza que, en casos de riesgo de daño inmediato, se debe buscar atención de emergencia.

