La Ciudad de México volverá a ser sede de una exhibición de sumo el próximo 14 de noviembre en la Arena CDMX. Este evento marca el regreso de esta disciplina a la capital mexicana después de 45 años, desde la última vez que se realizó una presentación de este tipo en 1981.
Para esta ocasión, 16 exluchadores se presentarán en el recinto para mostrar las tradiciones y combates de esta práctica milenaria. La exhibición busca acercar al público mexicano la complejidad de este ritual que combina lo deportivo con lo sagrado.
Tradición y ritualidad del combate
A diferencia de los deportes de contacto occidentales, el sumo se distingue por su profundo carácter ceremonial. Los encuentros incluyen procesos de purificación, como el lavado de los cuerpos de los participantes, la realización de movimientos rituales y el lanzamiento de sal al círculo de combate para alejar los malos espíritus. En estas competencias, la preparación puede extenderse por varios minutos, mientras que la lucha física suele durar apenas unos segundos.
Tenkaiho Takayuki, uno de los exluchadores que participarán en la velada, destacó la importancia de su dedicación a esta disciplina.
“Nosotros vivimos para el sumo, toda la vida la dedicamos a ello, entrenamos y nos esforzamos por crecer dentro de esto que es más que una simple lucha”
Un legado de mil quinientos años
Con una historia que se remonta a 1,500 años, el sumo tiene raíces en mitos agrícolas y cuenta con registros documentales de hace un milenio. Los luchadores, conocidos como rikishi, mantienen una postura de gran seriedad respecto a su actividad, pues consideran que su práctica se desarrolla en un terreno sagrado más que en una simple contienda deportiva.

