Durante los primeros nueve meses de 2026, México incrementó su demanda de maíz en el mercado global, alcanzando un total de 19,46 millones de toneladas importadas. Esta cifra representa un aumento del 5,8% en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que derivó en un gasto cercano a los 4.360 millones de dólares, según reportes de Commodity Board.
El crecimiento en la compra de este cereal se debe, en gran medida, a la debilidad de los precios internacionales, producto de la gran oferta disponible en el hemisferio norte y el progreso de las cosechas en Estados Unidos. El maíz se ha vuelto un elemento crítico para el abastecimiento agroindustrial del país, pues constituye el 52,2% del volumen de granos, oleaginosas y derivados que México adquiere del exterior.
Dependencia del suministro estadounidense
La estructura de las importaciones muestra una marcada especialización según el tipo de grano. Mientras que las compras de maíz amarillo y partido subieron un 7,4% para llegar a 18,87 millones de toneladas, las importaciones de maíz blanco sufrieron una caída del 27,8%, situándose en aproximadamente 593.100 toneladas. Este cambio refleja que la prioridad de la industria y el sector ganadero mexicano está en las variedades destinadas a la alimentación animal y procesos de transformación.
En este contexto, la relación comercial con Estados Unidos es determinante, ya que el 99,8% del maíz amarillo y partido que entra a México proviene de territorio estadounidense. Esta altísima concentración convierte al corredor comercial entre ambas naciones en la columna vertebral del suministro, pero también deja al mercado mexicano vulnerable ante cualquier problema logístico o de producción que ocurra en el país vecino.
Panorama del mercado de granos y precios globales
El aumento en la adquisición de productos agrícolas no se limita solo al maíz; México compró un total de 37,3 millones de toneladas de granos y oleaginosas entre enero y septiembre, lo que supone un alza del 5,1% respecto a 2025. El valor total de estas operaciones ascendió a 11.920 millones de dólares, registrando un incremento del 8,1% en el gasto total.
A pesar de la alta demanda mexicana, los precios internacionales muestran una tendencia a la baja. En la Bolsa de Chicago, los contratos de maíz para diciembre de 2026 se cotizaron cerca de los 450 centavos de dólar por bushel. Esta situación de precios bajos también se percibe en Europa y la región del Mar Negro, con descensos en las cotizaciones de Ucrania y Alemania, lo que ofrece oportunidades de compra para los importadores, aunque la dependencia de México hacia los precios de Chicago sigue siendo la principal referencia para sus costos.

