La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este miércoles el comité científico interinstitucional que evaluará la viabilidad técnica, ambiental y territorial de desarrollar producción doméstica de gas natural en México, con un mandato claro: entregar un primer dictamen en dos meses y continuar asesorando al gobierno en el diseño de la estrategia energética nacional.
El contexto energético que motiva la iniciativa
México consume aproximadamente 9,000 millones de pies cúbicos diarios de gas natural, de los cuales solo 2,300 millones son producidos por Pemex. El 75% restante se importa, principalmente de Estados Unidos. Esta dependencia estructural representa un factor de vulnerabilidad para la soberanía energética nacional y justifica la exploración de mecanismos de producción doméstica. El subsuelo mexicano, particularmente en el noreste del país, alberga reservas significativas de gas no convencional en formaciones de lutita cuyo potencial aún no ha sido desarrollado a escala.
Un ejercicio inédito: la academia orienta la decisión de Estado
La presidenta Sheinbaum calificó este proceso como “un ejercicio inédito” en México: incorporar a universidades e instituciones de investigación para orientar una decisión energética de esta magnitud.
El comité fue presentado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, y sus representantes institucionales incluyen a Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM; Gustavo Pacheco López, rector de la UAM; y el Dr. Arturo Reyes Sandoval, director general del IPN.
Las instituciones participantes son la UNAM, la UAM, el IPN, la UANL, la Universidad Autónoma de Coahuila, el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, el Instituto Mexicano del Petróleo y el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático. Las disciplinas representadas cubren geología, hidrogeología, ingeniería química ambiental, nanotecnología, geomecánica, atmósfera y cambio climático e ingeniería petrolera.
Marco metodológico y criterios de evaluación
El comité trabajará en cuatro ejes: comprensión de la estructura geológica de los yacimientos, análisis de fluidos y técnicas de extracción con énfasis en el uso de químicos biodegradables, evaluación del impacto hídrico y de suelos, y análisis de costo-beneficio que incorpore dimensiones sociales y ambientales. Una vez emitido el primer dictamen, el proceso contempla una fase de consulta con las comunidades en las zonas de potencial interés, en línea con la declaración de la presidenta Sheinbaum: la decisión sobre la extracción de gas no convencional en México es, en sus palabras, “una decisión colectiva”.
El gobierno ha establecido como condición que cualquier desarrollo en este campo se realice bajo los criterios que el comité científico determine como aceptables. La Secretaría de Ciencia lo sintetizó: “No estamos improvisando, estamos aplicando la ciencia para el bienestar social y la protección de nuestro suelo”.

