El tifón Dolphin, decimotercer ciclón de la temporada en el Pacífico noroccidental, tocó tierra en la ciudad de Yuhuan, provincia de Zhejiang, este domingo alrededor de las 17:30 hora local, según reportes del Centro Meteorológico Nacional de China. El fenómeno, conocido en chino como Baihaitun, alcanzó vientos sostenidos de 151 km/h, equivalentes a un huracán categoría 1, y una presión central de 945 hPa, lo que llevó a las autoridades a activar la alerta roja y elevar la respuesta de emergencia al nivel III en varias provincias.
Las zonas más afectadas se concentran en la costa oriental del país, especialmente en la provincia de Zhejiang, que incluye ciudades como Taizhou, Wenzhou y Yuhuan, así como en el norte de Fujian, Shanghái, gran parte de Jiangsu, el noreste de Jiangxi y el centro-sur de Anhui. Se prevén lluvias torrenciales durante las próximas 36 horas, con acumulados de entre 250 y 500 milímetros, e incluso superiores en puntos más expuestos de Zhejiang, lo que incrementa el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra.
Evacuaciones preventivas y suspensión de servicios
Las autoridades chinas llevaron a cabo evacuaciones masivas para proteger a la población. En Wenzhou, Zhejiang, más de 900.000 residentes fueron reubicados y se habilitaron más de 1.000 refugios de emergencia. En Fujian, cerca de 99.000 personas fueron desalojadas de zonas de alto riesgo, mientras que en Shanghái se evacuaron al menos 30.300 personas. En Taizhou, también en Zhejiang, se reportaron evacuaciones de cientos de miles de residentes. Además, se ordenó el traslado de trabajadores a tierra firme y el regreso de todas las embarcaciones a puerto.
El impacto del tifón provocó interrupciones masivas en el transporte. En los aeropuertos de Shanghái, Hongqiao y Pudong, se cancelaron entre 1.300 y 1.500 vuelos el domingo, mientras que el aeropuerto de Hangzhou suspendió unos 270 vuelos. Los servicios ferroviarios en el delta del río Yangtsé también fueron suspendidos, al igual que más de 200 rutas de ferry en Zhejiang y Fujian. Operaciones en puertos importantes como Yangshan se detuvieron, y se cerraron escuelas y sitios turísticos en las zonas de alerta.
Riesgos geológicos y daños reportados
El Ministerio de Recursos Hídricos advirtió sobre posibles inundaciones significativas en ríos como el Qiantang, Yong, Jiao y Shuiyang, mientras que los ríos menores en las áreas más afectadas podrían superar los niveles de alerta. También se emitió una advertencia roja por torrentes de montaña y se señaló un alto riesgo de desastres geológicos, como deslizamientos, en partes de Zhejiang. Hasta el momento, los daños reportados incluyen cortes de electricidad en algunas zonas, oleaje intenso en la costa y riesgos inminentes de inundaciones. En Japón, antes de llegar a China, el tifón ya había dejado al menos seis heridos y cortes de luz en más de 50.000 edificios en Okinawa.
Dolphin se formó a finales de julio de 2026 cerca de la línea internacional de cambio de fecha y se intensificó rápidamente hasta convertirse en un supertifón, alcanzando vientos de más de 230 km/h en su punto máximo. Es considerado el tifón más potente que ha impactado China en lo que va de 2026. Las autoridades continúan monitoreando su evolución, esperando que se debilite gradualmente mientras avanza hacia el interior, pero advierten que el riesgo de lluvias intensas e inundaciones persistirá incluso después del aterrizaje.

