El técnico Javier Aguirre se alista para dirigir a la Selección Mexicana en la Copa del Mundo de 2026, lo que marcará su quinta participación en el máximo torneo del fútbol con el combinado nacional, ahora en un escenario que ya conoce: México como sede.
Sus inicios como jugador en 1986
Su primer acercamiento a un Mundial ocurrió hace cuatro décadas, cuando defendió la camiseta mexicana como mediocampista bajo el mando de Bora Milutinovic. En ese certamen, Aguirre formó parte del equipo que alcanzó los cuartos de final, la mejor participación del país en la historia de la competición, aunque su participación concluyó con una expulsión en el partido de eliminación ante Alemania.
Transición al banquillo y primera experiencia como auxiliar
Tras perder la oportunidad de jugar Italia 1990 debido a la suspensión del equipo, retornó al entorno mundialista en Estados Unidos 1994, pero ahora como auxiliar en el cuerpo técnico de Miguel Mejía Barón, experiencia que definió su rumbo hacia la dirección técnica.
Debut como director técnico y amargas eliminaciones
Su debut al frente del Tri en un Mundial se produjo en Corea-Japón 2002, luego de haber rescatado al equipo en la fase clasificatoria. Aunque superó la fase de grupos, el torneo terminó con una dolorosa derrota ante Estados Unidos en octavos de final. Ocho años después, en Sudáfrica 2010, repitió la hazaña de clasificar al equipo y avanzar a la ronda eliminatoria, para luego ser eliminado por Argentina.
La búsqueda de un nuevo hito en 2026
Ahora, tras asumir nuevamente el cargo en 2024, Aguirre encara su tercera experiencia como director técnico en una Copa del Mundo y la quinta en general con la selección. El objetivo claro es romper la maldición de los octavos de final y dejar una huella más profunda en la historia del fútbol mexicano, esta vez con la ventaja de jugar en casa.

