La selección mexicana tiene una probabilidad del 99% de que su rival en la siguiente fase del torneo sea Ecuador, según análisis de los resultados de la fase de grupos. Solo un escenario estadísticamente improbable, con un 1% de posibilidades, llevaría a que el equipo nacional se enfrentara a Escocia en los octavos de final.
Condiciones para un improbable cruce
Para que Escocia sea el rival de México, se requiere un conjunto específico de resultados en los partidos finales de otros grupos. Es necesario que Bélgica venza a Nueva Zelanda, un resultado que favorecería a los escoceses. También se necesita que Congo no derrote a Uzbekistán, que Argelia pierda por una diferencia de dos goles ante Austria, y que Ghana supere a Croacia por un margen de tres o más anotaciones.
Un escenario que ya no es posible
Uno de los resultados necesarios para esta combinación, la victoria de Egipto sobre Irán, ya no se produjo, lo que prácticamente descarta el panorama para Escocia. Esta situación reduce al mínimo sus opciones de avanzar y de cruzarse con el combinado mexicano.
Con base en este análisis, el encuentro más probable para México es contra Ecuador. El partido está programado para disputarse el próximo martes 30 de junio en el Estadio Azteca de la Ciudad de México.

