Se espera una semana de clima extremo en territorio mexicano debido a la interacción de la onda tropical número 31, el monzón mexicano y una circulación ciclónica en los niveles medios y altos de la atmósfera. Estos fenómenos meteorológicos mantendrán la inestabilidad en el noroeste, norte, sur y sureste del país, poniendo en alerta a aproximadamente 30 estados desde este domingo 23 de agosto hasta el miércoles 26 de agosto.
Las autoridades han advertido que las precipitaciones podrían ser torrenciales, alcanzando acumulados de hasta 150 mm en ciertas zonas. Además de las lluvias, se prevé la caída de granizo y la presencia de descargas eléctricas, por lo que se ha pedido a la ciudadanía extremar precauciones y alejarse de áreas de riesgo para evitar incidentes.
Pronóstico por regiones y días clave
Para este domingo 23 de agosto, el riesgo de lluvias más fuertes se localiza en el oriente y sureste de la República. Veracruz, Oaxaca y Yucatán podrían registrar precipitaciones de entre 75 y 150 mm, mientras que en Guerrero, Puebla, Chiapas y Campeche se estiman acumulados de 50 a 75 mm. El resto del territorio nacional experimentará únicamente chubascos o lluvias aisladas.
A partir del lunes, el panorama cambiará con el desplazamiento de la onda tropical número 30 hacia el occidente, lo que elevará el riesgo de lluvias intensas en Jalisco y Colima. El martes 25 de agosto, la llegada de la onda tropical número 31 y la circulación ciclónica generarán inestabilidad generalizada, con lluvias muy fuertes en Guanajuato, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, además de posibles granizadas en las regiones centro, oriente y occidente del país.
Finalmente, para el miércoles 26 de agosto, se prevé que las precipitaciones más concentradas ocurran en Michoacán y Chiapas, con niveles de agua de entre 50 y 75 mm.
Riesgos por monzón y fenómenos atmosféricos
El monzón mexicano seguirá provocando lluvias de intensidad fuerte a muy fuerte en el noroeste, afectando específicamente a los estados de Sinaloa, Nayarit, Durango, Chihuahua y Baja California Sur. La combinación de las ondas tropicales y los canales de baja presión en el interior de México mantendrá un ambiente de inestabilidad en gran parte del territorio.
Entre los peligros reportados por las autoridades se encuentran el aumento en los niveles de arroyos y ríos, inundaciones en zonas bajas, encharcamientos, deslaves y la posibilidad de que rachas de viento fuertes derriben árboles o anuncios publicitarios.

