La Secretaría de Salud de México informó este 11 de agosto que los análisis practicados en alimentos y agua de 16 hoteles de la Riviera Maya descartaron la presencia del parásito Cyclospora cayetanensis, responsable de brotes de diarrea severa que han afectado principalmente a turistas de Estados Unidos. Los estudios se realizaron luego de que el Reino Unido emitiera una alerta de viaje por el aumento de casos entre viajeros que se hospedaron en esos establecimientos.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) fue la encargada de llevar a cabo los análisis, como parte de un operativo de vigilancia sanitaria en la región. La dependencia detalló que, hasta el momento, no existe una emergencia sanitaria por este motivo y que las labores de monitoreo y trazabilidad en los procesos de control alimentario se mantienen como una prioridad para prevenir cualquier riesgo futuro.
Muestras y métodos de análisis
Personal especializado de la COFEPRIS recolectó un total de 43 muestras durante la inspección en los 16 hoteles. De estas, 32 correspondieron a materia prima —principalmente verduras y frutas— tomadas directamente de las barras de alimentos para huéspedes, mientras que las 11 restantes fueron de agua de uso humano, analizadas para evaluar parámetros microbiológicos y fisicoquímicos básicos.
Las muestras fueron procesadas mediante la técnica de PCR en tiempo real, un método molecular estándar que sigue el protocolo del Bacteriological Analytical Manual del laboratorio nacional de referencia de la Comisión de Control Analítico y Ampliación de Cobertura. Este enfoque permitió detectar de forma específica la presencia del parásito Cyclospora cayetanensis y otros posibles indicadores de contaminación alimentaria.
Los resultados no arrojaron positivos en ninguno de los productos examinados. Las autoridades subrayaron que tampoco se encontraron indicadores de contaminación microbiológica o molecular, y que los procedimientos sanitarios y de manipulación en los hoteles inspeccionados operaban dentro de los márgenes de seguridad establecidos.
La COFEPRIS y la Dirección General de Epidemiología reiteraron que mantienen una vigilancia permanente en la región para proteger la cadena alimentaria y responder de forma inmediata ante cualquier alerta internacional vinculada a la salud pública.

